La sintonización consiste en neutralizar la mente, y desde la serenidad percibir la verdad. Cuando armonizamos con un cristal, éste se vuelve espejo y refleja la luz hacia la consciencia.
Los cristales son herramientas y maestros poderosos de sintonización
En el punto de contacto sobre el cuerpo se genera un eco, donde sustancias, partículas o estructuras similares pueden oscilar armónicamente con las frecuencias que penetran de los cristales. No solo se estimulan de esta forma las partes físicas del cuerpo, sino también sus correspondientes planos emocional, mental y espiritual.
El arte de la sanación con cristales es, por lo tanto, una ciencia holística
La constancia y regularidad de sus vibraciones energéticas es precisamente lo que hace que los cristales tengan un efecto curativo. Las frecuencias caóticas y confusas dentro de nuestro cuerpo pueden armonizarse cuando están en sintonía con los cristales, ya que éstos realinean las energías sutiles y disuelven la alteración llegando a su causa raiz.